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Entradas de la A a la Z

  


Tenía serias dudas de si asistir a este concierto o no. Suelo ser bastante crítico con todas estas bandas clásicas, y tenía miedo de que el grupo y el propio Ian Anderson no estuviesen a la altura a la hora de interpretar una obra maestra como “Thick as a Brick” en su totalidad. Tenía claro que no iba a viajar expresamente a Londres para verlos, pero estando ya allí me parecía que aún con mis temores, no debía perderme el concierto. Y menos mal que fuí. ¡Que noche más emotiva! Un conciertazo en toda regla. Lo que más me asustaba eran las limitaciones vocales de Anderson, ya que “Thick as a Brick” está repleto de notas altas y partes que necesitan un buen caudal de voz para que suenen como deben sonar, y Anderson ya no lo tiene. Afortunadamente, él también lo sabe, y ha efectuado una jugada, a mi entender, maestra: incluir otro vocalista en la banda. Se trata de un cantante/actor de musicales, Ryan O’Donnell, que se encarga de las partes vocales más difíciles y que además se mueve por el escenario actuando y cantando con un micrófono inalámbrico, como si de un musical se tratara. Para colmo, su voz tiene cierto parecido a la de Anderson cuando era más jóven, lo que nos dejó aún más sorprendidos. Si a esto le añadimos la impresionante ejecución instrumental, el resultado sólo puede ser soberbio. Anderson O’Donnell, representando al mismo trovador en diferentes etapas de su vida, estaban acompañados por Florian Ophale (guitarra)John O’ Hara (teclados, acordeón)David Goodier (bajo) Scott Hammond (batería), todos excelentes músicos. 

La actuación comienza con un video en una pantalla situada al fondo del escenario en la que Gerald Bostock acude a su psicoanalista, que no es otro que Ian AndersonBostock está representado por la cámara, por lo que sólo vemos a Anderson diciéndole que recuerde como comenzó todo…y en una esquina aparece con su guitarra acústica entonando las primeras notas de“Thick as a Brick”, con la flauta pregrabada (sólo ocurre en aquellos momentos en los que tiene que cantar y tocar la flauta a la vez, y son pocos, ya que muchas partes las canta O’ Donnell, dejando libre al líder de la banda para actuar como un músico más). No puedo explicaros lo que sentí al escuchar en directo uno de mis discos favoritos de todos los tiempos, y más con un sonido tan impresionante. En algunos momentos parece una representación teatral, con imágenes constantes en la pantalla, y te imaginas“Thick as a Brick” como una composición ya clásica, irrepetible, interpretada por una banda tributo excepcional, que cuenta con el compositor de la obra entre sus filas. El teclado, la batería, las guitarras, la voz… todo suena perfecto, y aunque Anderson no llegue a algunas notas y su presencia como vocalista sea solamente testimonial, es una alegría volver a escucharlo, ver lo bien que toca la flauta y como no, hacer bromas.


Cuando finaliza la primera cara de “Thick as a Brick”, se dirige al público, bromea sobre su edad y la de los asistentes y sobre las veces que van a tener que ir al baño durante la actuación. Después saca a dos personas del público, les pregunta sus nombres y a uno le pone una bata y unos guantes para que le haga una exploración rectal al otro ;D. Se los llevan entre bastidores y entonces aparece en la pantalla unas sombras que, detrás de una cortina, imitan la exploración rectal. Después salen los dos espectadores de detraás del escenario y uno de ellos hace como que no anda bien ;D. Cuando las risas se van apagando, Anderson comenta que aunque está bien bromear con el tema, ha perdido a algunos buenos amigos por cancer de prostata y nos aconseja que nos hagamos revisiones periódicas. Entonces comienza la segunda cara del disco, y aparecen fotos de artistas que han fallecido por esa enfermedad, como Frank Zappa Johnny Ramone. Lo mejor de esta segunda cara, y lo que más me emocionó es la parte en la que cantan “Do You Believe….”, de una belleza abrumadora y donde O’ Donell está increible. Os pongo un video tomado de un concierto celebrado unos dias antes al que yo asistí, y es idéntico. A partir del minuto 2’15 comienza la parte que he comentado antes.


Al terminar la obra, todos nos pusimos a aplaudir como locos. ¡Menuda experiencia! Luego, casi media hora de descanso, y de nuevo, un video imitando a Youtube, donde aparece Anderson en el papel de Archibald Parrit, presentador de la televisión St. Cleeve, que nos da un paseo por una granja, hasta que la banda comienza a interpretar el nuevo disco de Anderson, “Thick as a Brick 2″ también en su totalidad. Hace muchos años que no compro ningún nuevo disco de las bandas clásicas del progresivo de los ’70, y la verdad es que no tengo la intención de hacerlo porque le pongan un título sugerente, como “Thick as a Brick 2”, así que la primera vez que escuché el disco fue en el concierto. Debo reconocer que el resultado es mejor de lo que me esperaba. Es verdad que en directo todo gusta más, pero creo que es un disco muy digno. Anderson lo ha compuesto teniendo en cuenta su estado de voz actual, por lo que lo interpreta en directo a la perfección, y musicalmente no está nada mal. Está claro que después de escuchar la barbaridad de la primera parte, la segunda de quedó un poco coja, pero estuvo bien. Por desgracia, no hubo bises. En definitiva, una gran noche, y una gran sorpresa, ya que en ningún momento me esperaba que me fuera a gustar tanto. Sin duda, la diferencia la marcó el nuevo vocalista. Sin él, muchas de las partes vocales hubieran sido decepcionantes, pero la combinación de su gran voz junto con la presencia de Anderson y la gran ejecución de los músicos hizo de la noche del 27 de abril algo muy especial.

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