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Entradas de la A a la Z

Rainbow Theatre es una banda australiana liderada por el teclista y guitarrista Julian Browning. Influenciados por bandas británicas como Yes o King Crimson, pero también por compositores clásicos, por la ópera y el jazz rock, consiguen grabar como septeto su primer álbum “The Armada” en 1975. Un buen trabajo que, sin embargo, se vio ampliamente superado por la obra maestra que hoy ocupa mi mente. Catorce músicos se vieron implicados en la grabación de “Fantasy Of Horses”. Guitarra, órgano, mellotrón, piano , bajo, batería, voz, trompeta, flugelhorn, saxo, clarinete, trombón, flauta, oboe, violines, viola y Cello. Todo magnificamente ensamblado por Browning, que compone los 4 cortes del disco. Cuando lo descubrí hace unos años no me lo podía creer. ¿Como algo tan fantástico no era conocido por todos los fans del género?.

El álbum comienza con “Rebecca” (3’05). Mellotron, trompeta, una sección rímica muy dinámica y partes de saxo. Uno de los mejores comienzos que he escuchado nunca. ¡Increible!
Le sigue “Dancer” (11’18), dividida en cinco partes. “Staircase” es un tema vocal triste, algo funerario, con aires operísticos, con unas partes instrumentales de mellotron y vientos realmente preciosas. De pronto el tema se vuelve más dinámico. Es “Big Time”, que se caracteriza por la fuerza del bajo y la batería, con toques de saxo jazzísticos y solos de trompeta y guitarra. “Spin” es una parte corta de teclado y voz que se funde con “Theatre”, otra parte vocal preciosa, dramática, realmente teatral, con el piano acompañando la voz. Hay también una parte instrumental de flauta y piano muy bonita. Esta obra maestra termina “Farewell”, gran final donde se repite la maravillosa melodia de “Staircase”.
El tercer corte es “Caption For The City Night Life” (4’21), un instrumental potente, rápida, con los vientos y la sección rítmica como protagonistas.
Y para terminar “Fantasy Of Horses”, dividida en siete partes. La primera es “Early Light”, otra preciosa melodia para voz y piano. Cuando entra la orquesta comienza “Frolic”, un extracto instrumental muy progresivo con detalles de oboe y flauta maravillosos. Los amantes del trombón también podrán disfrutar en cualquiera de las partes del tema. El órgano da paso a “Trappers”, donde los vientos y las cuerdas arropan perfectamente la lírica voz de Keith Hoban. Y aparece nuestro amado mellotrón para introducirnos en “Captives”. Piano, voz, mellotrón, trompeta…¡Impresionante!. Después podemos escuchar de nuevo un extracto de “Frolic”, al que le sigue “Escape”, donde la orquesta recuerda a algunas partes de “Days Of Future Passed” de The Moody Blues, particulármente a “Peak Hour”. Esta suite termina con una nostálgica melodia vocal, acompañada por mellotrón y oboe, titulada “Cliff Edge”.

No quiero repetirme, pero estamos ante uno de los mejores y más desconocidos discos de rock progresivo de los ’70.

Francisco Macias

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